LA FáBRICA. Festeja sus 84 años y quiere construir el primer helicóptero. El Pampa, un símbolo de FAdeA
Gigantescos hangares se divisan desde lejos. Se trata de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), ex Fábrica Militar de Aviones Brigadier San Martín, una empresa cordobesa que hoy vuelve a tomar carrera. En su interior se dieron los primeros pasos de una industria pionera en el continente. Creada en 1927 y en pleno festejo de sus 84 años, tiene entre sus antecedentes el haber desarrollado el primer avión en el país, la primera moto y el primer automóvil argentino. Después de haber estado más de 15 años bajo la concesión de la empresa norteamericana Lockheed Martin, en 2009 fue recuperada por el Estado y hoy es una sociedad anónima de capital estatal. Después de atravesar circunstancias adversas y gobiernos que hicieron poco o nada para mantenerla en su real altura, su próximo objetivo es la fabricación de helicópteros argentinos.
Conocida como FAdeA, hoy se encarga de diseñar, fabricar y modernizar aeronaves tanto civiles como militares y construir diferentes aeropartes. Desde su fundación, se construyeron cientos de aeronaves, algunas bajo licencia y otras producto del ingenio y mano de obra propias. El reactor Pulqui I y II, que superó el récord mundial de velocidad. Además de los IA-58 Pucará y el IA-63 Pampa, ambas, creaciones también argentinas. De las plantas –donde llegaron a trabajar unos diez mil empleados– salieron al mercado los autóctonos Rastrojero, el auto El Justicialista, la moto Puma, los automóviles Institec, tractores y hasta lanchas. En los años ’90 y en plena marea privatizadora, el ex presidente Carlos Menem concesionó la fábrica a la empresa Lockheed Martin Aircraft Argentina, que se limitó a modernizar y mantener aviones. La empresa llegó a un mínimo de 800 empleados, entre operarios y administrativos. Hoy trabajan 900 personas y están en busca de más trabajadores.
En marzo de 2009, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó la reestatización de la fábrica. FAdeA pasó a ser una sociedad que tiene una participación del 99 por ciento del Ministerio de Defensa, mientras que el uno restante corresponde a la Fuerza Aérea. Las tareas se delinearon y en los galpones se comenzó a trabajar en forma sostenida. Actualmente, además de la fabricación bajo licencia del avión fumigador Puelche, se elaboran piezas para aviación, y se dedica al mantenimiento de la flota de guerra y transporte de la Fuerza Aérea. También, compró la patente del impulsor con el que se está remotorizando al Pucará. Durante el pasado mes de abril, se firmó un convenio con la brasileña Embraer –tercera fabricante de aviones en el mundo– para la producción de componentes del nuevo avión carguero KC-390. El gobierno nacional, también manifestó interés por comprar seis aviones de este tipo para la Fuerza Aérea Argentina. Hoy cuentan con 24 aviones Pampa para la defensa, pero ese número va a ampliarse a 64, en poco tiempo más.
“Uno de los objetivos que se persiguen con la vuelta del control al Estado es que la empresa sea rentable. A modo de ejemplo: la inversión plurianual prevista para el período 2012-2014, es de 100 millones de pesos generados como resultado positivo”, explica Raúl Argañaraz, presidente de FAdeA. Y el objetivo no parece muy lejano, según señala: “Operando en un nivel de actividad de supere la escala mínima rentable, pasando a la producción en serie como en el caso de los 40 Pampa en los próximos cuatro años, lo que implica una sustancial reducción de costo de materiales y aeropartes y una mayor eficiencia de la mano de obra directa e indirecta”. FAdeA tiene planes de venta de aviones Pampa a varios países y espera exportar fumigadores Puelche.
En octubre, cuando se festejó el 84º aniversario de la fábrica se anunció la construcción del IA-73, un turbohélice para entrenamiento militar que ya superó la fase de diseño y que será utilizado como paso previo a aviones caza a reacción. También se firmó un convenio de cooperación con China National Aero Technology Import & Export Corporation (CATIC), la mayor empresa del sector del país asiático. La Argentina y China van a fabricar en conjunto un helicóptero multipropósito de uso militar y civil de alta tecnología. Se prevén tres etapas: ensamble de partes chinas en la Argentina, producción de esas aeropartes en FAdeA, y la máxima aspiración es el ensamble integral de la máquina en Córdoba.
Para la firma del acuerdo estuvo presente el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, y Wu Jiajia, vicepresidente de CATIC, quien señaló: “FAdeA será nuestro socio estratégico en la región latinoamericana. Si en esta planta nacieron aviones, autos, utilitarios, motos y tractores, el helicóptero también deberá nacer acá”. La fábrica cordobesa está levantando vuelo y de eso no quedan dudas. Argañaraz, su presidente, señala: “La reestatización, en un proceso de reindustrialización, es una decisión quizás equivalente o superadora, desde el momento que significa una reconsideración del rol del Estado en la economía”. FAdeA vuelve a tratar de convertirse en un ícono de la industria y de las tecnologías nacionales, como lo supo hacer durante el gobierno de Juan Domingo Perón.