Rosario. Según la Dirección de Obras Particulares, la construcción se mantuvo como en 2011
Código urbano
La municipalidad envió al Concejo un proyecto de ordenanza que regula la edificación en el Segundo Anillo Perimetral. Así, se reglamentará la forma y la altura que tendrán los edificios en los barrios de esa zona.
Por Silvina Tamous
La intendencia giró al Concejo Municipal el proyecto de ordenanza por el cual se fijan las pautas para la construcción del segundo anillo perimetral de la ciudad, un proyecto que si bien se demoró, ingresa al recinto del Palacio Vasallo con los consensos necesarios para ser votado. Fue después de que se llevara adelante una reunión con la Cámara de la Construcción, desde donde aseguraron que la actividad continúa creciendo. La necesidad de reglamentar la forma en la que levantarán edificios en los barrios es un viejo reclamo de vecinos, ya que a falta de terrenos en la zona céntrica, los proyectos se trasladaron pasando las grandes avenidas.

La intendenta y el subsecretario de Planeamiento, Eduardo González, explicaron los puntos principales del nuevo proyecto. “Este Segundo Anillo incluye a barrios tradicionales de la ciudad y tiende a preservar sus identidades, y además permite avanzar en las grandes avenidas con construcciones de altura”, remarcó Fein.

Los funcionarios expusieron detalles del proyecto de reordenamiento urbanístico del Segundo Anillo Perimetral al área central. Fein destacó que “para este Segundo Anillo se ha alcanzado una gran cantidad de consensos y es fundamental que (el proyecto) llegue al Concejo para que puedan trabajar sobre una propuesta concreta a la cual se le podrán hacer planteos, modificaciones y finalmente aprobar para seguir avanzando en la planificación urbana, tema en el cual Rosario ha sido pionera”.

Cabe destacar que el cuerpo normativo continúa el proceso de revisión de los contenidos del Código Urbano, proponiendo nuevos indicadores para este significativo sector de manera análoga a lo concretado para el Área Central y el Primer Anillo Perimetral al Área Central, antecedentes inmediatos que ya fueron aprobados como ordenanzas por el Concejo Municipal.

Como en aquellos casos, se apunta al establecimiento de indicadores urbanísticos acordes con el carácter de los distintos sectores de la ciudad con la finalidad de proteger su calidad urbanística y ambiental. 

Con la propuesta normativa se modifican principalmente los indicadores referidos a alturas y características de la edificación (posibilidad de construir vivienda individual o edificios en altura). Más específicamente, se establecen alturas y se definen las modalidades de edificación, en concordancia con el carácter de los distintos barrios o sectores de la ciudad y con los procesos de transformación o conservación que se pretenden; se reducen índices y/o alturas en ciertas áreas con la finalidad de proteger su calidad urbanística, ambiental y su condición barrial y se habilita a la concentración de mayores alturas en determinados corredores urbanos; se induce el desarrollo de proyectos especiales que renueven distintas áreas urbanas; se proponen nuevas formas de disposición del volumen edificado y utilización de tipologías edilicias con la incorporación de espacios públicos y/o verdes cuando se interviene en grandes parcelas con planes especiales y planes de detalle; y se determinan herramientas más efectivas para la protección de los edificios de valor patrimonial, entre otros aspectos.

En líneas generales, el Segundo Anillo circunvala al Primero (que llega hasta 27 de Febrero al sur, Vera Mujica al oeste y avenida Del Valle al norte) hasta los límites de bulevar Seguí al sur, vías del ferrocarril Belgrano al oeste y calle Marull (barrio Alberdi) al norte.

En sus aspectos más salientes el proyecto establece para este sector dos grandes categorías. El tejido, que abarca toda la superficie de la trama urbana y que tiene un índice máximo de altura para las nuevas edificaciones de 10 metros, pauta que abarca según expusieron Fein y González un 85 por ciento de todo el sector en cuestión; y los corredores urbanos que son la extensión de las grandes vías, que ya fueron aprobados en el Primer Anillo, y que tienen tipologías diferenciadas: así, dentro del Segundo Anillo se establecieron 5 corredores con posibilidad de construcciones de hasta 30 metros de altura, y otros 11, de hasta 19 metros.

En el mensaje enviado al Concejo se incluye además un anexo con el “Inventario de edificios y sitios de interés patrimonial” –para el Segundo Anillo totalizan 585–, los que están sujetos a pautas específicas diferenciadas por “grados” de protección. “Aquí se incorporan aproximadamente 400 bienes patrimoniales divididos en institucionales e individuales que también van a resguardar y preservar la fisonomía barrial”, explicó González.

Los otros dos puntos que se enviarán al Concejo abarcan la adecuación de la normativa que ajusta los indicadores urbanísticos de grandes parcelas, y el reglamento de edificación que se vincula con el cálculo de ascensores (por velocidad, parada y tiempo de espera, etc.) en las construcciones.

Indicadores. Según los indicadores del primer semestre el ritmo de la construcción permanece en los mismos parámetros del año anterior: 399.601 metros cuadrados del 2012 contra 397.882 de igual período del año anterior, lo que representa un 0,5 por ciento de incremento durante este año. Además si se toma el segundo trimestre de 2012 con respecto al primero de este año, la diferencia también es en leve sentido ascendente, y va de los 201.279 (de abril, mayo y junio) metros cuadrados con permisos de obra contra los 198.322 metros cuadrados del primer trimestre de este año (enero, febrero y marzo).

Así lo reveló una reunión que mantuvo Fein con representantes de las cámaras empresarias vinculadas al sector inmobiliario, en la que se repasaron estadísticas proporcionadas por la Dirección de Obras Particulares que dan cuenta de que se mantiene el ritmo de inversiones en el sector de la construcción. “El encuentro fue muy positivo, ya que nos permitió intercambiar información sobre la situación del sector en la ciudad y ver cómo podemos generar acciones en común para cuidar las fuentes de trabajo, para mantener una planificación integrada de la ciudad y sostener ambientes de negocios fundamentales para el desarrollo urbanístico de Rosario”, dijo la intendenta luego de la reunión.

Los datos proporcionados desde la Dirección de Obras Particulares de la municipalidad, con los registros de permisos de obra y superficies involucradas computados hasta junio pasado, además de los proporcionados por los empresarios de las cámaras del sector, exponen que en el primer semestre del año el ritmo de construcción se mantuvo, puesto que la superficie total con permiso de obra alcanzó los 399.601 metros cuadrados, contra 397.882 de igual período de 2011, mientras que en el mismo período de 2010 había sido de 275.408 metros cuadrados.

Y si se toma en cuenta el último trimestre (segundo) respecto del primero, la actividad también se mantiene con leves diferencias, puesto que en el período abril-mayo-junio de 2012 la superficie total con permisos de obra ascendió a 201.279 metros cuadrados contra 206.086 de igual período del año anterior. Las cifras, en cambio, sí marcan un cambio ostensible respecto del 2010, cuando la superficie en el segundo trimestre alcanzó los 166.839 metros cuadrados construidos. En la comparación intertrimestres, los 201.279 metros cuadrados de abril-mayo-junio de este año superan a los 198.322 metros cuadrados de enero-febrero-marzo 2012, como se observa en los gráficos adjuntos.

Al respecto, la intendenta expuso que “la gente de Cadeiros (Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario) nos ha traído algunos datos que poseen, y nosotros acercamos los datos de los permisos de edificación que se han mantenido respecto del primer semestre del año pasado, y no notamos variaciones en ese sentido, pero pensamos que dado los cambios de normas nacionales que hubo con respecto al dólar-peso es necesario que trabajemos juntos para tener una política al respecto”. 

En cuanto a las estadísticas de la Dirección de Obras Particulares, algunas de las cifras que se evaluaron esta mañana, desagregadas por distritos, revelan además una firme evolución de inversiones en el distrito Centro, con 111.779 metros cuadrados en el primer trimestre de este año contra 95.782 metros cuadrados en igual período de 2011, y 49.528 de 2010. Por último, indicadores de otros distritos confirman que en líneas generales prevalece la tendencia de inversiones para vivienda en los distritos Norte y Noroeste (en estos casos por sobre la construcción destinada a usos comerciales e industriales), situación inversa a la registrada en las áreas Sur, Sudoeste y Oeste.

Además de la intendenta, participaron del encuentro los secretarios de Gobierno y Producción, Fernando Asegurado y Eleonora Scagliotti, y el subsecretario de Planeamiento, Eduardo González, entre otros funcionarios. En tanto, por las cámaras empresariales asistieron los titulares del Colegio de Corredores Inmobiliarios, Javier Grandinetti; de la Corporación de Empresas Inmobiliarias, Carlos Robitti, y de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario-Cadeiros, Enrique Badaloni.

Pero no todas las voces apoyan el proyecto. Los concejales María Fernanda Gigliani y Héctor Cavallero (bloque PPS) presentaron un proyecto para frenar la emisión de permisos de demolición y edificación por 90 días que no sumó los votos necesarios para poder ser discutido en el recinto. “Insistiremos para poder tratar el proyecto el próximo lunes. Mientras nosotros no tratamos el tema, se siguen otorgando permisos de demolición y edificación. Creemos firmemente que se necesita esta hasta tanto se apruebe el Segundo Anillo Perimetral y los cordones”, señaló la concejal del PPS María Fernanda Gigliani.

Además, la Comisión decidió no recibir a los vecinos de barrio Arroyito que se habían acercado al Concejo para discutir el proyecto, al menos hasta no tener conocimiento del proyecto que envíe el Poder Ejecutivo local.

“Queremos evitar que durante el tiempo que lleve el tratamiento de la nueva ordenanza se den procesos que empeoren la situación actual, multiplicando la cantidad de permisos que se solicitan con el fin de conservar las ventajas que hoy ofrece la normativa vigente”, señaló la concejal Gigliani.

A su vez, los ediles del PPS destacaron los reclamos y denuncias por parte de vecinos de diferentes zonas de la ciudad que, desde planteos individuales, han pasado a constituir organizaciones en defensa del patrimonio urbano, de la identidad de los barrios que habitan y eligieron para vivir; espacio que hoy ven agredido por la perdida de privacidad, de las condiciones de asoleamiento y en general por las modificaciones en las pautas culturales que estos cambios físicos provocan en sus barrios. 
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